César González Guerrero. Como ha sido costumbre y tradición, en la mayoría de los pueblos de México, en la Costa Chica de Guerrero no es la excepción, despedir el año viejo y recibir el nuevo, es parte indispensable en su gente. Todo el movimiento relacionado con esta fiesta popular, implica una cadena social consumista, pero también de alegría y expectativas. Y eso sí con mucho optimismo. Las familias, desde la Noche buena, agendan y se programan para la noche vieja. Quienes tienen fe se acercan a la iglesia del pueblo, otros buscan las mejores prendas de vestir para recibir como se merece el nuevo año. Otras familias más modernas, buscan todo lo relacionado con lo esotérico, para mejorar sus situaciones de armonía, amor y abundancia. Cómo sea, en cada h...