Después de que el priista Marco Antonio Leyva Mena pidiera licencia indefinida al Congreso del estado por motivos personales, como todo un vil ratero sacó sus pertenencias personales del Ayuntamiento por la noche que ni los trabajadores municipales se dieron cuenta de su salida, mientras que hoy martes por la mañana se así lucia la recepción de la oficina presidencial con una secretaría chateando con su celular y mirando novelas en la televisión mientras que nombran a un nuevo alcalde. (Foto: Teodomiro Ortega de la Cruz).

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