𝗖𝗼𝗺𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗱𝗶á𝗹𝗼𝗴𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗺𝗶𝗴𝗼 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼
𝙇𝙖 𝙘𝙤𝙢𝙥𝙖𝙨𝙞ó𝙣 𝙤𝙢𝙣𝙞𝙥𝙤𝙩𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙣𝙤𝙨 𝙚𝙣𝙩𝙚𝙧𝙣𝙚𝙘𝙚
𝘼𝘾𝙊𝙂𝙀𝙍 𝙇𝘼𝙎 𝙎𝙊𝙍𝙋𝙍𝙀𝙎𝘼𝙎 𝙔 𝘿𝙀𝙅𝘼𝙍𝙎𝙀 𝙎𝙊𝙍𝙋𝙍𝙀𝙉𝘿𝙀𝙍: 𝘓𝘢 𝘷𝘪𝘥𝘢 𝘦𝘴 𝘶𝘯 𝘪𝘯𝘤𝘦𝘴𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘢𝘯𝘩𝘦𝘭𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰𝘴 𝘢𝘤𝘰𝘮𝘱𝘢ñ𝘢 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦, 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘴𝘪𝘥𝘦𝘳𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘵𝘰𝘥𝘢𝘴 𝘭𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘴𝘢𝘴, 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘴 𝘭𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘩𝘢𝘤𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘢 𝘴𝘢𝘷𝘪𝘢 𝘴𝘦𝘢 𝘧𝘳𝘶𝘤𝘵í𝘧𝘦𝘳𝘢. 𝘌𝘭 𝘴𝘶𝘦ñ𝘰, 𝘢𝘱𝘢𝘳𝘵𝘦 𝘥𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘮𝘰𝘷𝘦𝘳𝘯𝘰𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘥𝘦𝘯𝘵𝘳𝘰, 𝘯𝘰𝘴 𝘮𝘶𝘦𝘷𝘦 𝘺 𝘯𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘮𝘶𝘦𝘷𝘦 𝘭𝘢 𝘤𝘰𝘯𝘧𝘪𝘢𝘯𝘻𝘢, 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘭𝘦 𝘴𝘶𝘤𝘦𝘥𝘪ó 𝘢 𝘭𝘢 𝘚𝘢𝘨𝘳𝘢𝘥𝘢 𝘍𝘢𝘮𝘪𝘭𝘪𝘢 𝘥𝘦 𝘕𝘢𝘻𝘢𝘳𝘦𝘵, 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘭 𝘯𝘢𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘴𝘶 𝘏𝘪𝘫𝘰. 𝘈𝘱𝘳𝘦𝘯𝘥𝘢𝘮𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘴𝘶 𝘦𝘴𝘱í𝘳𝘪𝘵𝘶 𝘰𝘣𝘴𝘦𝘳𝘷𝘢𝘥𝘰𝘳, 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘨𝘶𝘴𝘵𝘢𝘳 𝘭𝘰 𝘮í𝘴𝘵𝘪𝘤𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘳𝘦𝘢𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘺 𝘨𝘰𝘻𝘢𝘳 𝘥𝘦𝘭 𝘨𝘶𝘴𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘨𝘦𝘴𝘵𝘢.
𝗜.- ¡𝗔𝗕𝗥Á𝗭𝗔𝗡𝗢𝗦;
𝗦𝗘Ñ𝗢𝗥 𝗝𝗘𝗦Ú𝗦 𝗡𝗜Ñ𝗢!
Vuelve a nosotros, déjanos la luz¸
toma presencia en nuestro existir,
visítanos y cólmanos con tu amor,
incrústanos de tu paz las jornadas,
vívenos y revívenos cada ocasión.
Renueva nuestros molidos pulsos,
y transfigura nuestras naturalezas,
para que en los discordes hogares,
regrese la concordia a sus techos,
con una genuina pasión caritativa.
Notarse reunidos como hermanos,
y coexistir en el abrazo universal,
como hijos de Dios fraternizados,
nos impulsa a rebuscar la estrella,
con el evidente sentido navideño.
𝗜𝗜.- ¡𝗦𝗘Ñ𝗢𝗥 𝗝𝗘𝗦Ú𝗦 𝗡𝗜Ñ𝗢;
𝗕𝗢𝗥𝗗É𝗔𝗡𝗢𝗦!
A veces la realidad nos asombra,
nos aturde pensativos y absortos;
lo vivió José con la Virgen María,
tras aceptar el anuncio del Ángel,
y acceder al sueño de la recogida.
José era un hombre de esperanza,
siempre dejaba sitio para notarse,
para oírse y escuchar lo invisible,
aquello que viene de Dios y cura,
porque la voluntad divina lo sana.
Forjemos un reposo en el camino,
contemplando a la llena de gracia,
que tuvo el arranque de confiarse,
enteramente al angelical vocablo,
y de José que supo negar la duda.
𝗜𝗜𝗜.- ¡𝗔𝗖Ó𝗣𝗟𝗔𝗡𝗢𝗦;
𝗦𝗘Ñ𝗢𝗥 𝗝𝗘𝗦Ú𝗦 𝗡𝗜Ñ𝗢!
Cristo mismo se abaja a la tierra,
se humaniza y nos dulcifica vías;
su misericordia toca los espíritus,
nos glorifica con su llamamiento,
pues se estableció en cada latido.
Dejémonos hospedar por su voz,
respondamos siempre a su ruego,
persigamos el retoño de sus días,
continuemos las huellas dejadas,
y extendamos sus cauces activos.
Creer en el Señor es darse inicio,
es recomenzar y restaurar el bien,
salir de estas oscuridades ariscas,
para regresar a la morada eterna,
suavizada por el niño que somos.
Víctor CORCOBA HERRERO
corcoba@telefonica.net
20 de diciembre de 2025.-
#𝘝𝘢𝘮𝘰𝘴𝘔𝘢𝘭𝘺𝘝𝘢𝘮𝘰𝘴𝘈𝘪𝘳𝘗𝘦𝘰𝘳.
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