๐๐น๐ด๐ผ ๐ รก๐ ๐ค๐๐ฒ ๐ฃ๐ฎ๐น๐ฎ๐ฏ๐ฟ๐ฎ๐
๐๐๐ง๐๐จ ๐ฎ ๐๐๐จ๐๐๐ง๐ฉ๐ค๐จ;
๐๐ค๐ฃ๐ซ๐๐ง๐ฉ๐๐๐ค๐จ ๐๐ฃ ๐ซ๐๐ง๐ฉ๐๐๐๐ง๐คs
“๐๐ฐ๐บ ๐ฎรก๐ด ๐ฒ๐ถ๐ฆ ๐ฏ๐ถ๐ฏ๐ค๐ข, ๐ฏ๐ฆ๐ค๐ฆ๐ด๐ช๐ต๐ข๐ฎ๐ฐ๐ด ๐ฅ๐ข๐ณ ๐ท๐ช๐ฅ๐ข, ๐ฅ๐ฐ๐ฏ๐ข๐ณ ๐ข๐ญ๐ช๐ฆ๐ฏ๐ต๐ฐ ๐บ ๐ข๐ค๐ฐ๐ฎ๐ฑ๐ขรฑ๐ข๐ณ, ๐ข๐ฏ๐ต๐ฆ ๐ฆ๐ญ ๐ค๐ญ๐ข๐ฎ๐ฐ๐ณ ๐ช๐ฏ๐ซ๐ถ๐ด๐ต๐ฐ ๐ฒ๐ถ๐ฆ ๐ฏ๐ฐ๐ด ๐ญ๐ข๐ฏ๐ป๐ข๐ฎ๐ฐ๐ด ๐ถ๐ฏ๐ฐ๐ด ๐ค๐ฐ๐ฏ๐ต๐ณ๐ข ๐ฐ๐ต๐ณ๐ฐ๐ด, ๐ค๐ฐ๐ฎ๐ฐ ๐ข๐ถ๐ตรฉ๐ฏ๐ต๐ช๐ค๐ฐ๐ด ๐ญ๐ฆ๐ฐ๐ฏ๐ฆ๐ด ๐ด๐ช๐ฏ ๐ค๐ฐ๐ณ๐ข๐ปรณ๐ฏ”.
=============================
Vรญctor CORCOBA HERRERO/ Escritor Espaรฑol
============================
Todos los cauces van al mar, pero el mar estรก desbordado de contextos mundanos en sus fondos marinos. Sรณlo hay que adentrarse en sus interiores para observarlo y vivirlo. Tantas veces olvidamos que el lecho marino es un medio viviente, no un basurero desรฉrtico, que demanda el esfuerzo de todos por garantizar la salud de los ecosistemas oceรกnicos durante las prรณximas dรฉcadas. Esta situaciรณn es horrorosa; puesto que estamos para dar vida, no para restarla, y la mayor parte del espacio habitable del planeta se encuentra bajo el agua. Deberรญamos, por consiguiente, activar una รฉtica gobernanza oceรกnica inclusiva, para que su gestiรณn se haga de manera sostenible en beneficio de la humanidad en su conjunto, de modo que la prosperidad y la protecciรณn vayan de la mano.
Si para aprender a meditar no hay como viajar por mar y desiertos, que nos harรกn despertar, ya no sรณlo de nuestro espรญritu contaminante, tambiรฉn de la pasividad hacia las rutas migratorias, que, para muchas, demasiadas personas, son mortales. Ciertamente, la humanidad se ha deshumanizado por completo. De lo contrario, extenderรญamos nuestro abrazo hacia esas gentes que piden auxilio, como tampoco es natural, que no salvaguardemos las aguas internacionales en un mundo globalizado donde, tanto el afecto como el efecto, son colectivos. Desde luego, debe existir un control sobre la actividad en alta mar, como tambiรฉn debe cohabitar una asistencia humanitaria, al menos para que los mares no se conviertan en cementerios de migrantes o en simples autopistas para el comercio.
Hoy mรกs que nunca, necesitamos dar vida, donar aliento y acompaรฑar, ante el clamor injusto que nos lanzamos unos contra otros, como autรฉnticos leones sin corazรณn. El egoรญsmo nos sobrepasa. Por ello, seguro que nos harรก bien, pensar en ello: en esos mares y desiertos mortรญferos que nos dejan sin palabras. Al igual que hay que facilitar el refugio a quienes huyen de la guerra, de la violencia, de la persecuciรณn y de tantas calamidades; de igual forma, tenemos que tomarnos en serio, el apoyo hacia una contribuciรณn vital, para abordar la llamada triple crisis planetaria del cambio climรกtico, la pรฉrdida de la biodiversidad y la contaminaciรณn. En consecuencia, dejemos de ser agentes corruptos y pasemos a ser ciudadanos de bien. Serรก un buen plan, sin duda.
Uno debe ser responsable de los propios actos, por ejemplo cuando contamina o no auxilia a su anรกlogo. Vivimos en la confusiรณn permanente, y todo por no hacer un alto en el camino, para repensar nuestras propias actuaciones vivientes. Nos hartamos de viajar; y, sin embargo, no tenemos tiempo para explorarnos internamente. Asรญ, vamos por sendas de iniquidad y perdiciรณn, por ocรฉanos furiosos debido a nuestra irresponsabilidad; obviando que nuestra masa de agua es el fundamento de nuestra existencia. Ojalรก se acreciente esa humanidad, que hace todo lo posible por no viciarse. Dejarse contagiar por la malvada cultura de la indiferencia y el descarte, es todo un despropรณsito. Reconsideremos la situaciรณn, cada maรฑana, ya que cada dรญa puede ser el รบltimo.
La pulsaciรณn contemplativa es, realmente, la verdadera humanizaciรณn. Sea como fuere, en un mundo corrompido globalmente, dividido y desgarrado por muchos conflictos, hundido en un piรฉlago de miserias, lo sensato es comprometerse a trabajar honestamente en uniรณn y en unidad; con un solo amor, el verdadero; y, con una sola pasiรณn, el desprendimiento, para hermanarse. Quizรกs tengamos que tomar otro espรญritu, tambiรฉn el de servicio, nunca el poder sin mรกs, que nos atrofia y nos impide armonizar los corazones y las mentes. Vengan, pues, las olas del cambio a hacerse realidad. Ahora es nuestra responsabilidad colectiva impulsarlas, por la ciudadanรญa, por nuestro planeta y las generaciones futuras. Rehacerse como familia, es la verdadera prueba: ¡vivir el calor de hogar!
corcoba@telefonica.net
18 de enero de 2026
#๐๐ข๐ฎ๐ฐ๐ด๐๐ข๐ญ๐บ๐๐ข๐ฎ๐ฐ๐ด๐๐ช๐ณ๐๐ฆ๐ฐ๐ณ.
Comentarios
Publicar un comentario
Muchas gracias por leer La Crรณnica, Vespertino de Chilpancingo, Realice su comentario.