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V铆ctor CORCOBA HERRERO/ Escritor Espa帽ol
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El proceso de globalizaci贸n de este mundo nuevo, nos llama al entendimiento, ofreci茅ndonos la posibilidad de una gran redistribuci贸n de la riqueza a escala planetaria, lo que requiere de todos nosotros una buena gesti贸n, comenzando por un total desprendimiento de lo mundano. Por desgracia, la realidad suele llamarnos al orden, siendo testigos del incremento de la pobreza y la desigualdad, contagiando asimismo con una crisis a todo el mundo. A poco que nos adentremos en las diversas situaciones, seremos testigos de las consecuencias de nuestro fracaso actual, sobre todo a la hora de equilibrar las dimensiones econ贸micas, sociales y medioambientales del desarrollo. Comencemos a darle valor al bienestar humano, siendo m谩s 茅ticos y responsables.
L贸gicamente, esto significa que los dinamismos del progreso deben gestionarse, superando la idolatr铆a del beneficio y poniendo siempre al individuo y a su impulso sist茅mico en el centro. Lo fr谩gil es lo que debe importarnos y ponernos en movimiento, con una actitud m谩s benigna y solidaria, jam谩s ego铆sta o excluyente. En efecto, porque todos compartimos id茅nticos espacios; en consecuencia, hemos de asegurarnos que las novedades sean tratadas con h谩lito colectivo y desvelo amistoso. Reconocer nuestra com煤n humanidad nos insta a ser m谩s alma que armadura, para sustentar la savia y sostener el aliento viviente, sin andares interesados, para no agotar los recursos del planeta, de los que todos somos parte.
Despobl茅monos de mediciones injustas y pobl茅monos de amor verdadero; ese que se dona sin esperar recompensa alguna, pero que aminora tensiones e incertidumbres, sobre todo ante el deterioro de los ecosistemas y la p茅rdida de biodiversidad, el aumento de los conflictos y la inseguridad alimentaria, sumado todo ello a las desigualdades hist贸ricas, que nos dejan sin conciencia para hacer prop贸sito de enmienda. La vida no es para que la vivan los privilegiados, es para que la disfrutemos todos los seres, lo que nos demanda a implicarnos mutuamente. La cuesti贸n, por tanto, no debe quedar 煤nicamente en manos de las 茅lites pol铆ticas, cient铆ficas o acad茅micas. Jam谩s olvidemos, pues, que nadie es m谩s que nadie, para colaborar y cooperar por un orbe m谩s justo.
La creatividad nos regenera realmente, conectando pulsos y pausas diversas, es m谩s celeste que mundana. Trabajarla en comuni贸n y en comunidad es como se avanza. Muchas veces es cuesti贸n de estar en guardia como aut茅nticos cultivadores del ed茅n po茅tico, sobre todo para asegurarnos de que, cuando se satisfagan las necesidades m谩s complejas, no se descuiden las vitales. Este atropello general hace que las personas se vean privadas de lo necesario y sumergidas en las cosas accesorias. Hoy m谩s que nunca, tenemos que mostrar empe帽o en que un mayor adelanto de la civilizaci贸n, pasa por universalizar la salud, el capital social y la calidad del medio ambiente; contribuyendo de manera integral, a la realizaci贸n de la persona, como ser pensante con libre voluntad.
En el fondo, todos somos cantautores de belleza, lo importante es conseguir expresar lo creado, el n铆veo reflejo del esplendor que durante unos instantes brilla ante los ojos del esp铆ritu condescendiente. As铆, mientras cada contienda nos destruye mar adentro y no deja a nadie preservado, el amor y el deseo son las h茅lices del soplo de las magnas haza帽as. La grandeza para poder sentirse uno embellecido, no se ense帽a ni se adquiere, se cultiva internamente con aire donante y m铆stico horizonte. Esto se consigue, con m谩s po茅tica que pol铆tica; es decir, avivando el calor de hogar como br铆o cooperante y con una educaci贸n en familia, que nos despierte hacia el fraterno cambio. Porque el vigor no lo da s贸lo el dinero, que tambi茅n, pero a煤n m谩s so帽ar; como no es s贸lo existir, es adem谩s asistir.
corcoba@telefonica.net
14 de enero de 2026
#饾槤饾槩饾槷饾槹饾槾饾様饾槩饾槶饾樅饾槤饾槩饾槷饾槹饾槾饾槇饾槳饾槼饾槜饾槮饾槹饾槼.
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