𝗖𝗼𝗺𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗱𝗶á𝗹𝗼𝗴𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗺𝗶𝗴𝗼 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼
𝙐𝙣𝙖 𝙝𝙞𝙨𝙩𝙤𝙧𝙞𝙖 𝙙𝙚 𝙖𝙢𝙤𝙧 𝙘𝙤𝙣 𝙅𝙚𝙨ú𝙨
(𝘘𝘶𝘦𝘳𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘷𝘦𝘳 𝘵𝘶 𝘳𝘰𝘴𝘵𝘳𝘰 𝘺 𝘤𝘰𝘯𝘵𝘪𝘯𝘶𝘢𝘳 𝘦𝘭 𝘳𝘢𝘴𝘵𝘳𝘰 𝘱𝘳𝘰𝘷𝘪𝘥𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘭. 𝘊𝘰𝘯 𝘦𝘭 𝘱𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘪𝘮𝘱𝘦𝘳𝘦𝘤𝘦𝘥𝘦𝘳𝘢 𝘴𝘢𝘷𝘪𝘢 𝘦𝘴𝘱𝘪𝘳𝘪𝘵𝘶𝘢𝘭, 𝘯𝘰𝘴 𝘴𝘢𝘤𝘪𝘢𝘮𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘷𝘦𝘳𝘥𝘢𝘥, 𝘱𝘳𝘶𝘦𝘣𝘢 𝘥𝘦 𝘯𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘢 𝘳𝘦𝘴𝘵𝘢𝘶𝘳𝘢𝘤𝘪ó𝘯. 𝘚ó𝘭𝘰 𝘩𝘢𝘤𝘦 𝘧𝘢𝘭𝘵𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘢 𝘣ú𝘴𝘲𝘶𝘦𝘥𝘢 𝘴𝘦𝘢 𝘢𝘶𝘵é𝘯𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘺 𝘯𝘰𝘴 𝘢𝘣𝘢𝘯𝘥𝘰𝘯𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘢𝘭 𝘚𝘦𝘳 𝘚𝘶𝘱𝘳𝘦𝘮𝘰, 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘴 𝘦𝘭 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘯𝘶𝘦𝘷𝘢 𝘭𝘢 𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘺 𝘯𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘱𝘰𝘯𝘦 𝘦𝘭 𝘦𝘯𝘵𝘶𝘴𝘪𝘢𝘴𝘮𝘰 𝘷𝘪𝘷𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘭. 𝘈𝘥𝘦𝘮á𝘴, 𝘑𝘦𝘴𝘶𝘤𝘳𝘪𝘴𝘵𝘰 𝘦𝘴 𝘦𝘭 𝘷𝘪𝘷𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘢𝘮𝘰𝘳 𝘥𝘦 𝘢𝘮𝘢𝘳 𝘢𝘮𝘰𝘳, 𝘦𝘭 𝘤á𝘭𝘪𝘻 𝘥𝘦 𝘦𝘵𝘦𝘳𝘯𝘢 𝘴𝘢𝘭𝘷𝘢𝘤𝘪ó𝘯, 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰𝘴 𝘢𝘤𝘰𝘮𝘱𝘢ñ𝘢 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘤𝘢𝘮𝘪𝘯𝘰 𝘺 𝘷𝘪𝘷𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢 𝘭𝘰𝘴 𝘢𝘯𝘥𝘢𝘳𝘦𝘴).
𝗜.- 𝗟𝗔𝗕𝗢𝗥𝗔𝗗 𝗣𝗢𝗥 𝗘𝗟 𝗠𝗜𝗦𝗧𝗜𝗖𝗜𝗦𝗠𝗢;
𝗤𝗨𝗘 𝗘𝗧𝗘𝗥𝗡𝗜𝗭𝗔 𝗬 𝗡𝗢𝗦 𝗘𝗡𝗧𝗘𝗥𝗡𝗘𝗖𝗘
Cuando uno se despoja de mundo,
y hace suya la imagen de lo veraz,
uno deja de vivir para uno mismo,
entra en comunión con los demás,
modelando su vida en la de Cristo.
Precisamos explorarnos y cambiar,
satisfacer la firmeza con la certeza,
formarse al deseo sublime de Dios,
rechazando los vacíos y los vicios,
respondiendo a una sana evolución.
Nada puede estancarse en los días,
nos valemos de una esencia nueva,
la de perseguir a la cruz redentora,
que es la que nos colma de alegría,
y la que nos calma según su querer.
𝙄𝙄.- 𝙏𝙍𝘼𝘽𝘼𝙅𝘼𝘿 𝙋𝙊𝙍 𝙀𝙇 𝘼𝙇𝙄𝙈𝙀𝙉𝙏𝙊;
𝙌𝙐𝙀 𝙋𝙀𝙍𝘿𝙐𝙍𝘼 𝙔 𝙉𝙊𝙎 𝙋𝙀𝙍𝘿𝙊𝙉𝘼
Ganarse el pan que no se termina,
el que nos alienta y nos alimenta,
es lo que nos hace más hermanos,
menos de aquí abajo y más amor,
que es lo que nos modifica el ser.
Lo primordial radica en hallarse,
en oírse y en percibirse penitente,
en reencontrar lo que da sentido,
que no es otro que el plan celeste,
como obra que hemos de amparar.
La fe es fundamental cohabitarla,
siguiendo el axioma de la caridad,
fundamento de nuestra esperanza,
razón del verdadero rostro divino,
un don que el Creador nos ofrece.
𝙄𝙄𝙄.- 𝙇𝙐𝘾𝙃𝘼𝘿 𝙋𝙊𝙍 𝙀𝙇 𝙈𝙊𝙍𝙏𝘼𝙇;
𝙌𝙐𝙀 𝙋𝙀𝙍𝙎𝙄𝙎𝙏𝙀 𝙔 𝙉𝙊𝙎 𝙋𝙀𝙍𝙋𝙀𝙏Ú𝘼
Lo mortal hay que inmortalizarlo,
glorificarlo y expandirlo de luces,
acogerlo y recogerlo de negruras,
alzarlo y realzarlo de buen hálito,
vivirlo y revivirlo con el espíritu.
Ahuyenta, Señor, con tu destello,
con la luz diurna de tu sabiduría,
las tinieblas fúnebres de la mente,
para que avivados por tu bondad,
te sirvamos con fuerza renovada.
Te pedimos que aquella belleza
anímica, que tu ardor nos injerta,
nos haga ver la virtud que somos,
de tal manera que el ser humano,
viva el edén con Jesús en el alma.
Víctor CORCOBA HERRERO
corcoba@telefonica.net
03 de agosto de 2024.-
#𝘎𝘳𝘢𝘤𝘪𝘢𝘴𝘱𝘰𝘳𝘷𝘰𝘵𝘢𝘳🗳
Comentarios
Publicar un comentario
Muchas gracias por leer La Crónica, Vespertino de Chilpancingo, Realice su comentario.