饾棙饾椆 饾棔饾槀饾椆饾棽
C茅sar Gonz谩lez Guerrero.
Quienes tenemos la fortuna de ser parte de una familia campesina, el t茅rmino Bule tiene un enorme significado hist贸rico y sentimental.
El hecho de mencionarlo o recordarlo, trae a nuestra memoria gratos momentos que disfrutamos trabajando en el campo.
Aunque el t茅rmino Bule tiene varias interpretaciones, y origen, para nosotros siempre ser谩 una herramienta de trabajo, a pesar de la modernidad.
Es un t茅rmino que, seg煤n algunos diccionarios, se utiliz贸 en la antigua Grecia, al referirse a un grupo de personas dedicadas a la actividad organizativa de sus pueblos, a lo que ahora se refiere es el Senado.
Pero tambi茅n se sabe que fue utilizado desde la 茅poca prehisp谩nica o mesoamericana en M茅xico, de mucha ayuda a los campesinos, al servir como portador del agua para calmar la sed. Por ello, en la Costa Chica, es m谩s conocido como Bule de Agua.
Cabe se帽alar que, este tipo de producto, es muy diferente al llamado Tecomate, de d贸nde se fabrica tambi茅n la hist贸rica J铆cara; de igual manera se elabora algo parecido llamada Bandeja; y otro inolvidable instrumento de trabajo llamado Sembrador.
C贸mo se podr谩 observar, estos recipientes ya no es f谩cil encontrarlos. No obstante que pueden servir para su comercializaci贸n, como artesan铆as populares. Esos temas ser谩n tratados en otra oportunidad.
Independientemente de todo, al hablar del Bule, en esta ocasi贸n, tratemos de rescatar este instrumento de trabajo, casi olvidado, a fin de que nuestras nuevas generaciones, valoren la importancia de las plantas naturales que nos prove铆an de lo elemental para desarrollar las actividades campesinas.
As铆, los que a煤n creen que los ahora famosos y contaminantes botes de agua siempre han existido, deben buscar la causa de los males que afectan nuestra salud.
El Bule de agua, es producto de una planta que se est谩 extinguiendo, y ya es muy dif铆cil encontrarlo en los mercados o tianguis de los pueblos.
Desde la siembra de la planta, cosecha y preparaci贸n para su uso, es un arte. Despu茅s del corte, abrir boca, colocarle su tap贸n de "olote", madera o "totomoiste", su mecate amarrado en su exquisita cintura y ser "guindado" en el hombro o en un horc贸n sombreado, se disfruta de una bebida muy fresca, casi refrigerada, que, de un sorbo, se puede consumir lo equivalente a varios vasos de agua natural. Y si es agua de manantial o rio no contaminados, es la mejor agua que, al menos en aquellos tiempos, nos ayud贸 en el desarrollo humano, con salud e higiene.
Tomar agua de Bule fue un gran privilegio que, a la fecha, algunos lo hacemos cuando vamos al guamil o tacolole.
Ojal谩 que, en las escuelas, desde el k铆nder, hasta la superior, se fomentara este, casi olvidado, instrumento de trabajo campesino.
Las escuelas superiores que tienen que ver con temas del campo, creo yo, deber铆an promover esta siembra y cosecha, y que sirva para comercializar en todas las tiendas departamentales. Si que es de dudarlo...
Pero m谩s, en fin, ah铆 est谩 la idea... esperando alguna respuesta de las autoridades educativas.
Ya veremos.
¡Que vivan los Bules de Agua!
#饾槍饾樄饾槳饾槰饾槳饾槼饾槶饾槮饾槉饾槶饾槩饾樁饾槬饾槳饾槩饾槫饾樁饾槷饾槺饾槶饾槩.
Comentarios
Publicar un comentario
Muchas gracias por leer La Cr贸nica, Vespertino de Chilpancingo, Realice su comentario.