๐—”๐—น๐—ด๐—ผ ๐— รก๐˜€ ๐—ค๐˜‚๐—ฒ ๐—ฃ๐—ฎ๐—น๐—ฎ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฎ๐˜€


๐™ˆ๐™ค๐™ฉ๐™ž๐™ซ๐™ค๐™จ ๐™ฅ๐™–๐™ง๐™– ๐™ช๐™ฃ๐™– ๐™ง๐™š๐™ฃ๐™ค๐™ซ๐™–๐™˜๐™žรณ๐™ฃ ๐™ฅ๐™ง๐™ค๐™›๐™ช๐™ฃ๐™™๐™–

“๐˜™๐˜ฆ๐˜ด๐˜ถ๐˜ญ๐˜ต๐˜ข ๐˜ท๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฅ๐˜ข๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ต๐˜ฆ ๐˜ต๐˜ถ๐˜ณ๐˜ฃ๐˜ข๐˜ฅ๐˜ฐ ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ญ๐˜ข ๐˜ฉ๐˜ถ๐˜ฎ๐˜ข๐˜ฏ๐˜ช๐˜ฅ๐˜ข๐˜ฅ ๐˜ด๐˜ฆ ๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ค๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ต๐˜ณ๐˜ฆ ๐˜จ๐˜ญ๐˜ฐ๐˜ฃ๐˜ข๐˜ญ๐˜ช๐˜ป๐˜ข๐˜ฅ๐˜ข ๐˜บ ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ต๐˜ฐ๐˜ฅ๐˜ข๐˜ทรญ๐˜ข ๐˜ฏ๐˜ฐ ๐˜ด๐˜ฆ๐˜ฑ๐˜ข ๐˜ท๐˜ช๐˜ท๐˜ช๐˜ณ ๐˜ฆ๐˜ฏ ๐˜ฑ๐˜ข๐˜ป. ๐˜˜๐˜ถ๐˜ช๐˜ปรก๐˜ด ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฏ๐˜ฐ ๐˜ด๐˜ฆ ๐˜ฏ๐˜ฐ๐˜ด ๐˜ฆ๐˜ฅ๐˜ถ๐˜ครณ ๐˜ฑ๐˜ข๐˜ณ๐˜ข ๐˜ญ๐˜ข ๐˜ค๐˜ฐ๐˜ฏ๐˜ท๐˜ช๐˜ท๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ค๐˜ช๐˜ข, ๐˜ฎรก๐˜ด ๐˜ฃ๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฏ ๐˜ฑ๐˜ข๐˜ณ๐˜ข ๐˜ญ๐˜ข ๐˜ค๐˜ฐ๐˜ฏ๐˜ท๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ค๐˜ช๐˜ข ๐˜บ ๐˜ฆ๐˜ญ ๐˜ช๐˜ฏ๐˜ต๐˜ฆ๐˜ณรฉ๐˜ด”.

=============================
Vรญctor CORCOBA HERRERO/ Escritor Espaรฑol
============================

Toca hacer propรณsito de enmienda y transformaciรณn honda. El mundo estรก siendo atravesado por un creciente nรบmero de conflictos; que, en lugar de cesar, toman mรกs fortaleza; minando el espรญritu armรณnico y la seguridad internacionales, los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Indudablemente, la propagaciรณn del extremismo violento ha agravado aรบn mรกs la crisis humanitaria, que ya sobrepasa los lรญmites de una determinada regiรณn. A toda esta preocupaciรณn hay que sumarle, el retorno de la rivalidad entre las grandes potencias. Menos mal que los jรณvenes cuestionan cada vez mรกs la ortodoxia nuclear y el papel tradicional de las armas nucleares como garantes de seguridad. Esto debe injertarnos esperanza y un mayor sentido de responsabilidad.
El precio de la humanidad es el compromiso; y, el conocimiento, debe hacernos ciudadanos de bien, comprometidos para restablecer el diรกlogo y reducir los riesgos, pidiendo que se haga todo lo posible por avivar la concordia. Sin duda, cuanto antes, debemos poner en orden nuestros movimientos para encontrar sitio en las mentes y en los corazones, que paralicen las contiendas y se ponga fin al enjambre de tragedias en curso a travรฉs de las negociaciones, respetando el derecho internacional. Otro de los pasos a seguir, considero que debe ser, la creaciรณn de un clima de confianza entre territorios diversos, con la salvaguardia y la ejecuciรณn de la innata exigencia universal, que parece ser el รบnico camino para la tutela de la dignidad humana en situaciones de enfrentamiento bรฉlico.
Tanto la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo, que conmemora este aรฑo su veinticinco aniversario, al igual que el Plan de Acciรณn de las Naciones Unidas para Prevenir el Extremismo violento, que tambiรฉn celebra su dรฉcimo aniversario, nos recuerdan que no es suficiente con reforzar las medidas de seguridad, se precisan ademรกs otras disposiciones internas, cada cual consigo mismo, para poder cambiar de aires y volver a los vientos armรณnicos, ampliando de este modo el espacio cรญvico. Resulta verdaderamente turbado que la humanidad se encuentre globalizada y que todavรญa no sepa vivir en paz. Quizรกs porque no se nos educรณ para la convivencia, mรกs bien para la conveniencia y el interรฉs.
El sencillo arte de vivir como hermanos aรบn no lo cultivamos, generando una cruel atmรณsfera de frentes y fronteras, que nos dejan sin palabras. Por desgracia, estamos mรกs solos que nunca. Esta cultura globaliza y unifica al mundo, pero divide a las personas y a las naciones, las enfrenta haciendo prevalecer los intereses individuales y debilitando la dimensiรณn comunitaria y social de la existencia. La polรญtica ha dejado tambiรฉn de ser la poรฉtica de servicio, la entrega generosa para el desarrollo de todos y el bien comรบn, convirtiรฉndola en un campo de batalla constante, con un juego mezquino de descalificaciones, donde la mentira suele campear a sus anchas, sin respeto alguno, ni consideraciรณn hacia nadie.
Por si todo esto fuera poco, por primera vez en mรกs de medio siglo, nos enfrentamos a un orbe sin lรญmites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratรฉgicos. Seguramente, la renovaciรณn deba comenzar por imaginar un nuevo control de armas, ya que las tensiones geopolรญticas aumentan y el riesgo de uso de armas nucleares es el mรกs alto en dรฉcadas. Debemos invertir el rumbo, desarmarnos por completo y armarnos de paciencia, al menos para atendernos y entendernos. รšnicamente asรญ, podremos salir de este aluviรณn de agresividad vertida sin pudor alguno. Sea como fuere y, a pesar de estas sombras densas que no conviene ignorar, nos queda saber conjugar el espรญritu positivo hacia cosas grandes, como la verdad y la bondad o la justicia y el amor. Veremos, entonces, esclarecer.
corcoba@telefonica.net

11 de febrero de 2026.-
#๐˜๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ด๐˜”๐˜ข๐˜ญ๐˜บ๐˜๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ด๐˜ˆ๐˜ช๐˜ณ๐˜—๐˜ฆ๐˜ฐ๐˜ณ.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sacados 3 del "Bar Bar" tirados al rรญo Huacapa

๐—ฃ๐—ฎ๐˜๐—ฟ๐—ถ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ ๐™๐™ž๐™˜๐™๐™ค ๐—ข๐—น๐—ฒ๐—ฎ ๐—š๐—ผ๐—ป๐˜‡รก๐—น๐—ฒ๐˜‡

Efemรฉrides