๐—”๐—น๐—ด๐—ผ ๐— รก๐˜€ ๐—ค๐˜‚๐—ฒ ๐—ฃ๐—ฎ๐—น๐—ฎ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฎ๐˜€


๐™‰๐™ช๐™š๐™จ๐™ฉ๐™ง๐™ค ๐™ฅ๐™–๐™ฉ๐™ง๐™ž๐™ข๐™ค๐™ฃ๐™ž๐™ค ๐™ฃ๐™–๐™ฉ๐™ช๐™ง๐™–๐™ก:
๐™ก๐™– ๐™ž๐™ฃ๐™ข๐™š๐™ฃ๐™จ๐™– ๐™ซ๐™ž๐™ง๐™ฉ๐™ช๐™™ ๐™™๐™š ๐™ก๐™– ๐™ซ๐™ž๐™™๐™– ๐™˜๐™–๐™ข๐™ฅ๐™š๐™จ๐™ฉ๐™ง๐™š


“๐˜๐˜ฐ๐˜บ ๐˜ฎรก๐˜ด ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฏ๐˜ถ๐˜ฏ๐˜ค๐˜ข, ๐˜ฑ๐˜ณ๐˜ฆ๐˜ค๐˜ช๐˜ด๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ด ๐˜ฅ๐˜ฆ ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ฆ ๐˜ฑ๐˜ข๐˜ญ๐˜ข๐˜ฅ๐˜ข๐˜ณ ๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ฏ๐˜ตรฉ๐˜ด, ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฏ๐˜ฐ ๐˜ดรณ๐˜ญ๐˜ฐ ๐˜ฅ๐˜ข ๐˜ข๐˜ณ๐˜ฐ๐˜ฎ๐˜ข ๐˜ข ๐˜ฏ๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ต๐˜ณ๐˜ฐ๐˜ด ๐˜ข๐˜ญ๐˜ช๐˜ฎ๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ต๐˜ฐ๐˜ด, ๐˜ต๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฃ๐˜ชรฉ๐˜ฏ ๐˜ข๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜บ๐˜ข ๐˜ฏ๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ต๐˜ณ๐˜ฐ ๐˜ฃ๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฏ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ต๐˜ข๐˜ณ, ๐˜ข ๐˜ต๐˜ณ๐˜ข๐˜ทรฉ๐˜ด ๐˜ฅ๐˜ฆ ๐˜ญ๐˜ข ๐˜ท๐˜ข๐˜ณ๐˜ช๐˜ฆ๐˜ฅ๐˜ข๐˜ฅ ๐˜ฅ๐˜ฆ ๐˜ข๐˜ณ๐˜ฃ๐˜ถ๐˜ด๐˜ต๐˜ฐ๐˜ด ๐˜ฎ๐˜ฆ๐˜ฅ๐˜ช๐˜ค๐˜ช๐˜ฏ๐˜ข๐˜ญ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ฏ๐˜ฐ๐˜ด ๐˜ข๐˜ด๐˜ช๐˜ด๐˜ต๐˜ฆ๐˜ฏ, ๐˜ฆ๐˜ฏ ๐˜ฏ๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ด๐˜ต๐˜ณ๐˜ฐ ๐˜ต๐˜ณ๐˜ข๐˜ฏ๐˜ด๐˜ช๐˜ต๐˜ข๐˜ณ ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ ๐˜ข๐˜ฒ๐˜ถรญ ๐˜ข๐˜ฃ๐˜ข๐˜ซ๐˜ฐ”.
=============================
Vรญctor CORCOBA HERRERO/ Escritor Espaรฑol
============================ 

La humanidad necesita abrirse y reabrirse a una nueva existencia mรกs poรฉtica que polรญtica, que sea como flores silvestres en medio de un mundo en el que todo lo campestre o natural suele destruirse, obviando que son los recursos de esta bucรณlica savia, la que nos sustenta y nos da vigor. De ahรญ que todos debamos trabajar unidos, al menos para asegurarnos, que la mรญstica de los ecosistemas nos continรบa regenerando y todas las especies, ya sean vegetales o animales, cohabiten a nuestro lado en el futuro. Sรณlo tenemos que adentrarnos mar adentro¸ para observar que la inmensa virtud de la flora, no sรณlo sustenta haciendas, tambiรฉn favorece la salud humana, con su gozosa paz habitual que nos injerta en su acompaรฑamiento.  
Florecerรก saludable, abrir nuestras entretelas a esas multitudes que nos agregan, pero ademรกs tenemos otros apoyos como las plantas que nos estimulan, comenzando por estabilizar los suelos, haciendo de nuestros verdes labrantรญos, un autรฉntico Olimpo del verso y la palabra. En nuestra casa comรบn, todos somos precisos y necesarios. Jamรกs lo olvidemos. Por tanto, fortaleciendo la gobernanza ambiental, haremos que nuestro planeta sea mรกs seguro para el colectivo de los seres vivos. Personalmente, recordarรฉ por siempre aquel romancillo al nogal solitario, que gestรฉ siendo pollito, por los espacios rรบsticos del Bierzo y Valdeorras. Fue un autรฉntico diรกlogo conmigo mismo, a pesar de mi inocencia; y, tambiรฉn con aquellas gentes, con las que compartรญ el sueรฑo de niรฑo, que aรบn lo conservo.
Ojalรก que, en este tiempo de tantas prisas, tangamos un momento para reflexionar, como esos poetas que estรกn siempre en guardia permanente, esperando que el asombro les inspire una perfecta lรญrica para poder coaligar sus propios pulsos mundanos a los etรฉreos. Seguramente, entonces; la humanidad, en su conjunto, aprenderรญa a salvaguardar mejor los bienes comunes. Hoy mรกs que nunca, precisamos de ese paladar montรฉs, que no sรณlo da aroma a nuestros alimentos, tambiรฉn apoya nuestro bienestar, a travรฉs de la variedad de arbustos medicinales que nos asisten, en nuestro transitar por aquรญ abajo. Serรก bueno, por consiguiente, bajar del pedestal y sumergirse en el agua del arrepentimiento. Requerimos nuestro patrimonio original para vivir y poder amarnos, como nos merecemos.
Para conseguirlo, hemos de avivar la inspiraciรณn congรฉnita, que es la obra que nos trasciende,  conforme a la universalidad de la naturaleza, que con sus innatas รณrdenes nos invita  a cultivar un recto deber y, con sus prohibiciones, nos aleja del mal. Nuestra existencia tiene mรกs valor que cualquier interรฉs mundano, o que cualquier algoritmo que nos mercantilice; impidiendo relacionarnos, corazรณn a corazรณn. Quizรกs necesitemos subir a las alturas de los espacios campestres, a releer el esplรฉndido libro de virtudes y bondades que la energรญa montaraz nos muestra, sentir su mรฉtrica que nos embellece, elevando la iluminaciรณn al poema, que cada cual injertamos cada dรญa en nuestro caminar, desde su cultura, sus iniciativas y sus capacidades.
Quisiera advertir, ademรกs, que aรบn no suele haber conciencia clara de que el contexto humano y el natural se corrompen juntos, y que no podremos afrontar correctamente esta degradaciรณn ambiental si no prestamos atenciรณn a los motivos que tienen que ver con la deshumanizaciรณn e inhumanidad. Por desgracia, tampoco solemos estimar que alrededor de 50.000 especies silvestres de animales y plantas satisfacen las necesidades de miles de personas; o que, cerca de un 9% de las plantas utilizadas a nivel mundial como fines medicinales y aromรกticos, estรฉn en peligro de extinciรณn debido a la sobreexplotaciรณn, la pรฉrdida de hรกbitats, el cambio climรกtico y el comercio no regulado o ilegal. Avivemos en nosotros, pues, el deseo de ser protectores de vida y no depredadores. ¡Buen propรณsito! 
corcoba@telefonica.net
01 de Marzo de 2026.-
#๐˜๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ด๐˜”๐˜ข๐˜ญ๐˜บ๐˜๐˜ข๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ด๐˜ˆ๐˜ช๐˜ณ๐˜—๐˜ฆ๐˜ฐ๐˜ณ.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sacados 3 del "Bar Bar" tirados al rรญo Huacapa

๐—ฃ๐—ฎ๐˜๐—ฟ๐—ถ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ ๐™๐™ž๐™˜๐™๐™ค ๐—ข๐—น๐—ฒ๐—ฎ ๐—š๐—ผ๐—ป๐˜‡รก๐—น๐—ฒ๐˜‡

Efemรฉrides