“Helioflores. El hombre de negro”, retrato íntimo del maestro de la caricatura mexicana


𝘾𝙤𝙡𝙪𝙢𝙗𝙖 𝙑é𝙧𝙩𝙞𝙯 𝘿𝙚 𝙇𝙖 𝙁𝙪𝙚𝙣𝙩𝙚.CIUDAD DE MÉXICO.- Al director, productor y académico de cine mexicano Armando Casas (DF, 1964) siempre le ha interesado el tema de la caricatura mexicana, por ello desde hace más de 30 años ha filmado a varias figuras de ese género artístico del país, y ahora logra el largometraje documental Helioflores. El hombre de negro (México, 2026).
El realizador de las ficciones Un mundo raro (2001) y Familia Gang (2014) y los documentales Rius para principiantes (2017), Rogelio Naranjo, el caricatirista y su tiempo (2011), De oficio monero (2005) y Un país de caricatura (2000), ofrece en Helioflores… un retrato cercano de Helio Flores, un artista fundamental en la historia de la caricatura política mexicana.
La película se construye a partir de un diálogo que Casas sostuvo con el caricaturista hace más de tres décadas. Ese material, hoy convertido en el eje del documental, permite redescubrir a Flores en plena madurez creativa y se suma una mirada actual, otra conversación con el monero, que revisita su legado tras el anuncio de su retiro del trabajo editorial en la prensa nacional, hecho que marca el cierre de una etapa significativa en la caricatura política mexicana.
Armando Casas. Diálogo con Helioflores. Foto: Miguel Dimayuga.

El filme Helioflores… podrá verse por la señal de TV UNAM el domingo 15 de marzo, a las 23 horas, dentro del espacio Tiempo de Filmoteca UNAM. Al finalizar la transmisión, Héctor Ramírez Williams, subdirector de Vinculación de TV UNAM, conversará con Casas sobre la cinta.
En entrevista con Proceso, Casas, también creador de Gabriel Vargas por La familia Burrón (2020) y Helguera: el trazo de la congruencia (2022), se refiere a Flores:
“Pondero que ante todo es un artista. Flores tiene muy claro, algo que es muy apreciable y lo ratifica como uno de los más grandes, que su obligación como periodista-caricaturista es el sentido crítico. Es de los caricaturistas que podemos poner sin ninguna exageración entre aquellos que han sido muy valientes, que realmente se jugaron la vida. Se desarrolló en un periodo donde México era muy complicado para realizar críticas como las hacía él, como las hacía Rius y Naranjo, especialmente ellos tres. 
“Además, en la historia de la caricatura mexicana no es nuevo que en esta profesión, este arte, pueda llegar a costarle la vida a quienes lo efectúan, como sucedió durante el Porfiriato (1876-1911), una época muy represiva hacia ellos. En ese tiempo, a Santiago Hernández lo metieron a la cárcel. Fue muy fuerte. Esa época fue muy censora y represiva, como los años sesenta mexicanos y parte de los setenta. Naranjo, Ríos y Helioflores son personalidades muy valientes, muy congruentes con su visión de las cosas y siempre fueron críticos del poder, con los poderes fácticos en general, y eso no es fácil, ponen en riesgo su vida o existe la posibilidad de que no les quieran publicar, en fin”.
Casas estudió literatura dramática y teatro en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y es egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (ahora Escuela Nacional de Artes Cinematográficas). Cuenta cómo empezó su serie sobre la historia de la caricatura en México:
El personaje de Helioflores. Foto: Cortesía TV UNAM.
“Pedí un apoyo a lo que antes era el Fonca (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes) para realizar una serie de entrevistas de formato profesional a los caricaturistas más importantes de la nación y que estaban vivos en ese momento. Uno de ellos fue Helio. Esas conversaciones permitieron hacer una serie de televisión años después en el Canal Once, llamada De oficio monero, pero me di cuenta muy pronto que como todas habían sido entrevistas de largo aliento, o sea, muy largas, se podría eventualmente profundizar más, y decidí que podían hacerse algunos documentales a partir de ese primer material. Unos de ellos son el de Rogelio Naranjo y el de Rius, este último pude actualizarlo porque fui a ver a Rius unos pocos meses antes de que falleciera, ya estaba con problemas de salud, pero estaba totalmente lúcido, hice el de Gabriel Vargas, que ya llevaba años de fallecido, e inesperadamente tuve que realizar el de Toño Helguera cuando ocurrió su fallecimiento”.
El además exdirector de TV UNAM (ésta produjo Helioflores…) y Canal 22 concreta:
“La verdad es que Helio era obligado. En 2024 anunció su retiro público, algo un poco insólito. No es común que además alguien como él, con ese reconocimiento, de repente diga que se va a retirar del cartón diario o del cartón periodístico. Muchos esperábamos siempre ver su caricatura los días que se publicaba porque era una síntesis muy aguda, muy certera de lo que estaba pasando en México y el mundo. Es alguien al que extrañamos mucho por su visión.
“Me di cuenta de que debía elaborar ese documental a partir del material que había hecho hace 30 años, pero debía completarlo a la luz de cómo es Helio tres décadas después. Algunas veces conviví con él, cuando yo era director de TV UNAM y el Canal 22. Él fue de invitado a algunos programas que hacíamos y siempre lo saludaba, y estaba ese pendiente hasta que un día le pude decir y él, por suerte, estuvo muy dispuesto a que pudiéramos hacer este documental que se presentó el pasado 13 de marzo en la Cineteca Nacional con su presencia”.
—En el filme usted indaga en el estilo de Helioflores, ¿qué me puede decir de eso?
—Llama la atención que él siempre se preocupó por ese tema de poseer un estilo diferente. Desde sus primeros cartones, uno los ve, no se parecía a nadie. Cuando empezó a dibujar ya tenía un estilo propio sin él saberlo. Claro, los estilos se van afinando, consolidando, mas insisto que desde los primeros cartones su dibujo no era nada convencional. Tenía bastantes particularidades y fue desarrollando ese estilo. Llama la atención también que él deseaba un muy marcado estilo, porque a veces los artistas no son conscientes de eso. A Helio no tenemos forma de confundirlo con nadie más. A veces sí sucede con otros caricaturistas que dices: “¿esto de quién es?”. En fin, hay de todo, pero él es muy evidente y además su estilo es muy llamativo y atractivo.
—¿Cómo ha sido para usted dejar plasmados a destacados caricaturistas en su serie, sobre todo en un momento digital y con menos espacios para los moneros. 
Dibujo de Helioflores que aparece en el documental. Foto: Cortesía TV UNAM.

—Es cierto que la prensa en general está viviendo, por el formato digital, una crisis particular, la crisis del impreso. Los periódicos no tienen el tiraje de antes, son de menos páginas, las revistas lo mismo, y han tenido que sobrevivir a este cambio, algunas volviéndose mensuales cuando eran semanales, en fin. Evidentemente los espacios igual han cambiado. De hecho, algunos nativos en estos espacios digitales están aprovechándolos, pero es cierto, ya no tenemos como antes a estos caricaturistas en el momento más hegemónico de la prensa; eran muy vistos, lo siguen siendo muchos de ellos, pero eran especialmente atendibles. Estamos hablando, claro, de otro momento de la prensa en México, en el mundo, donde muchos de los periódicos ofrecían en la primera página el cartón del día del caricaturista, y siempre llamaba la atención”.
Concreta: “Me llama la atención, y más por estas fechas, que son pocas las mujeres caricaturistas; me sorprende. En estos tiempos uno no esperaría que la caricatura siga siendo una profesión donde predominen los hombres. Sin embargo, ahí está Helio, en mi opinión es la figura más destacada de la historia de la caricatura mexicana viva. Y es un caricaturista de talla mundial, es el que más ha ganado premios. Este documental me tiene expectante en relación a los otros porque es la primera vez que termino un trabajo donde el protagonista está vivo. Entonces me da gusto que el protagonista del largometraje lo haya visto. Helio es un artista que reconoce el público. Es seguido, muy querido y admirado”.
Flores (Xalapa, Veracruz, 1938) estudió arquitectura en la Universidad Veracruzana y en The School of Visual Arts de Nueva York. A los dos años de ejercer la arquitectura la dejó por la caricatura en 1959. Fue fundador y coeditor de la revista satírica de los años sesenta La Garrapata, donde apareció su personaje “El Hombre de Negro”. Parte de su obra se halla en la colección permanente del Museo de la Caricatura y el Dibujo Animado de Basilea, ciudad conocida como la capital cultural de Suiza.
Casas continuará ampliando su serie sobre la caricatura en México:
“Afortunadamente cuento con los materiales referenciales, donde están los caricaturistas que elaboraron una gran obra en su momento. Quizá tomaré a La Garrapata, la revista de caricaricatura. Proceso siempre le dio una importancia enorme a la caricatura, entendía que era parte de su columna vertebral y nadie nos perdíamos las caricaturas de Naranjo, Hernández y Helguera, así como las de Rocha, en fin”.( 𝘱𝘳𝘰𝘤𝘦𝘴𝘰.𝘤𝘰𝘮.𝘮𝘹).
#𝘝𝘢𝘮𝘰𝘴𝘔𝘢𝘭𝘺𝘝𝘢𝘮𝘰𝘴𝘈𝘪𝘳𝘗𝘦𝘰𝘳.

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