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Fernando Hinterholzer Diestel

Una vez que se ha comenzado la estrategia desde el gobierno federal para combatir y erradicar la extorsi贸n con la que los carteles criminales atacan a todos los sectores de la poblaci贸n, con un poder violento y sangriento es hora de empezar a ver resultados. Las extorsiones pr谩cticamente estan en todos los niveles de la economia, ya que los criminales se apoderaron durante los ultimos 7 a帽os de la distribuci贸n y venta de productos b谩sicos como el huevo y la tortilla, de materiales de construcci贸n, de transportistas, taxistas, comerciantes de todo tipo, incluyendo a los que para sobrevivir, venden alg煤n dulce o alimento en las esquinas de las calles, ese es el nivel real de la extorsi贸n y cobro de derecho de piso. Aunque se ha reconocido que “los abrazos que convirtieron en gobiernos terroristas y sanguinarios a estos grupos criminales, est谩n sufriendo un cambio que no debe regatearse sino fortalecerse desde todos los 谩mbitos del Estado mexicano, sin dejar en la impunidad a quienes en complicidad han sido cabezas de estos grupos. La estrategia contra la extorsi贸n debe ser un modelo para hacer frente a los ataques al Estado de derecho. El diagn贸stico de lo que sucede,“esta basado en datos de la Secretar铆a de Seguridad y Protecci贸n Ciudadana (SSPC) y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad P煤blica”: ”La extorsi贸n creci贸 27.7 por ciento entre el primer semestre de 2019 y el mismo periodo de 2025: pas贸 de un promedio diario de 23.96 casos a 30.55. •En 2019 se abrieron 8 mil 734 investigaciones y para diciembre de 2023 la cifra fue de 10 mil 337, esto es, un incremento de 18.35 por ciento. En los primeros ocho meses de este gobierno se registraron 7 mil 244 casos; si se proyecta la cifra a 12 meses, se calculan 10 mil 866”.
En ocho estados del pa铆s, se concentran el 66 por ciento de los casos: Edomex, 3 mil 49 y luego, en orden descendente, Guanajuato, Nuevo Le贸n, CDMX, Veracruz, Jalisco, Michoac谩n y Guerrero. La estrategia nacional comprende una iniciativa para crear la “Ley General contra la Extorsi贸n” para determinarlo como delito grave y perseguirlo de oficio. Al ser una ley general, se obliga a las entidades federativas a legislar en la materia. Hay tambien l铆neas de la estrategia como es la habilitaci贸n del n煤mero 089 para la recepci贸n de denuncias, mismas que deber谩n atenderse “mediante un protocolo de protecci贸n a las v铆ctimas y poner en marcha actividades de investigaci贸n e inteligencia y, en su caso, de activaci贸n de detenciones”. La estrategia comprende tambi茅n, operativos sorpresa en carceles, congelamiento de dinero, creaci贸n de unidades antiextorsi贸n locales y capacitaci贸n en manejo de crisis y negociaci贸n. Todo apoyado a trav茅s de campa帽as nacionales de prevenci贸n. Puede decirse que la estrategia tendr谩 茅xito, en una primera etapa, en la medida en que se registren detenciones, se obtengan sentencias y se contenga el crecimiento del delito; en el mediano plazo, la medida de lo logrado deber谩 ser la paulatina reducci贸n de casos de extorsi贸n, lo que evidenciar铆a que el Estado ha podido inhibirla combatiendo la impunidad y mostrando su capacidad de prevenci贸n, combate y sanci贸n.
Es muy importante que se haya dado a conocer el diagn贸stico y comprometer un esfuerzo efectivo para combatir a la extorsi贸n, que tanto empodera al delincuente y que y afecta a la econom铆a y la tranquilidad de la poblacion. “El n煤mero de carpetas de investigaci贸n, de un delito generalizado en el pa铆s, “cuya incidencia del delito se ha disparado casi 58 por ciento de 2018 a enero de 2025 (dato de la propia   iniciativa de la Ley General contra la Extorsi贸n)”, y con una cifra negra que est谩 estimada en 96 por ciento, de acuerdo a un estudio de las Camaras empresariales  de hace dos a帽os”. Se trata de uno de los delitos m谩s graves que aquejan a los mexicanos considerando sus diversas modalidades: “directa o indirecta, llamada telef贸nica, mensajes en redes sociales, cobro de piso, amenazas, secuestros virtuales”, mismos que afectan a personas de todos los niveles socioecon贸micos y ataca el patrimonio y actividades econ贸micas de personas de cualquier nivel asi como de grandes empresas en 谩reas urbanas y rurales. No hay que olvidar, que la extorsi贸n es un delito del fuero com煤n, que le corresponde atender a las fiscal铆as estatales, mismas que “tendr谩n la mayor responsabilidad para actuar, y no que lo deleguen a las autoridades federales” La informacion que se aporte sobre tentativas de extorsi贸n en llamada al n煤mero telef贸nico 089  aportar谩 importantes indicios para la investigaci贸n.
En los 煤ltimos a帽os la extorsi贸n ha tenido un crecimiento exponencial y el que m谩s afecta a la econom铆a familiar. Sin embargo, solo se denuncian el 0.2 % de los casos, es decir, “apenas 20 de cada 10 mil extorsiones, seg煤n cifras del INEGI”. Aun as铆, el gobierno ha decidido que su estrategia principal se centre en la denuncia. Es un secreto a voces que todos los comerciantes pagan, “y que las autoridades les dicen que mejor paguen, para que no los maten”, terrible realidad. Hoy en dia, este delito aumenta tanto desde las c谩rceles como en las calles en la modalidad de “cobro por derecho de piso”. No obstante, el uso de inteligencia no solo debe depender de que la v铆ctima denuncie, “se requiere mapear redes de extorsi贸n con an谩lisis financiero, territorial y digital; detectar dep贸sitos sospechosos, cadenas de cobro, patrones en llamadas y el uso de ciertos cajeros o aplicaciones” La extorsi贸n, en todas sus formas, es la consecuencia de un Estado que no existe. El “derecho de piso”, representa “una cuota” que comerciantes, transportistas o vecinos deben pagar para seguir trabajando o simplemente vivir sin ser atacados, solo progresan donde el Estadono funciona, o peor a煤n, donde est谩 “capturado”. Quien cobra no es simplemente un delincuente: es el sustituto del Estado. Amenaza, sanciona, cobra y, en algunos casos, incluso asesina, y todo a cambio de “una lana”. Es una soberan铆a criminal perfectamente adaptada a la ausencia institucional. D贸nde est谩n las polic铆as municipales funcionales que pueden aplicar esta estrategia. D贸nde est谩n las fiscal铆as locales con capacidad de investigar. D贸nde est谩 la coordinaci贸n real entre niveles de gobierno. La respuesta es clara: no est谩n. Y no est谩n porque tenemos un problema profundo de gobernanza que nadie quiere nombrar. La extorsi贸n es uno de los delitos m谩s crueles y c铆nicos, que adem谩s de causar un enorme da帽o a las v铆ctimas, tiene graves efectos en diversas esferas de la vida en com煤n. Implica la irrupci贸n del crimen en la vida de una persona, de una familia o de una comunidad. De pronto aparecen ellos, los que exigen cuotas a capricho, los valientes que se escudan tras armas de alto poder para ejercer su insolencia criminal mediante el despojo sistem谩tico del fruto del trabajo ajeno. As铆 es f谩cil imponer condiciones, explotar a otros y materializar amenazas. La persona o familia amagada pierde la tranquilidad, el gozo de su esfuerzo, la ilusi贸n de hacer crecer su negocio. Sobreviene la impotencia, la zozobra, la indignaci贸n de saberse sometido y despojado.
ES CUANTO
饾樇饾樋饾樋饾檧饾檳饾樋饾檺饾檲: La fotograf铆a de una maestra indefensa rodeada por hombres armados y su posterior muerte violenta describe a M茅xico y la orfandad en la que viven sus habitantes. La retirada del Estado ordenada por el gobierno pasado ha sido inmortalizada. Es la puerta de entrada a una realidad compleja. El Instituto para la Econom铆a y la Paz, en su 铆ndice de Paz M茅xico 2025, calcul贸 que el impacto econ贸mico de la violencia, tan s贸lo en 2024, fue de 4.5 billones de pesos (18% del PIB), equivalente a 33,905 pesos por habitante. Por su impacto en las familias y en el entorno de sus ciudades y comunidades, los homicidios representaron 38% de ese costo, es decir, 1.7 billones de pesos, todo ello en un contexto en el que el gasto p煤blico en seguridad y justicia se redujo 30% entre 2015-2024 y represent贸 apenas 0.7% del PIB en 2024, menos de la mitad del promedio de Am茅rica Latina y de los pa铆ses de la OCDE, de acuerdo con esta organizaci贸n internacional que midi贸 el impacto econ贸mico de la violencia. Por ejemplo, el costo per c谩pita var铆a de acuerdo con dichos niveles. Yucat谩n, 12,309 pesos, que tiene los niveles m谩s bajos de violencia; mientras que Colima fue de 89,916 pesos, Morelos y Guerrero superan 35% de su PIB.
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