𝗖𝗼𝗺𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗗𝗶á𝗹𝗼𝗴𝗼𝘀 𝗖𝗼𝗻𝗺𝗶𝗴𝗼 𝗠𝗶𝘀𝗺o
𝙀𝙡 𝙖𝙪𝙭𝙞𝙡𝙞𝙤 𝙙𝙚𝙡 𝙖𝙢𝙤𝙧 𝙙𝙞𝙫𝙞𝙣𝙤 𝗖𝗼𝗻 𝗹𝗮 𝘀𝗮𝗯𝗶𝗱𝘂𝗿í𝗮 𝗱𝗲 𝗱𝗶𝗼𝘀; 𝘀𝗲 𝘃𝘂𝗲𝗹𝘃𝗲 𝗮𝗹 𝗰𝗼𝗿𝗮𝘇ó𝗻: 𝘓𝘢, primicia de Jesús está, esencialmente, en el hecho de que él mismo llena los preceptos con el amor del Altísimo, con la fuerza del Paracleto que mora en él. Nosotros, a través de la fe en Cristo, podemos abrirnos a su orante soplo, para reabrirnos mar adentro con la cruz salvífica y pasar, de ser instrumento de muerte, a ser signo de vida. Lo revelador es no encerrarse en uno mismo, amar y dejarse amar con decisión. 𝗜.- 𝗔𝗠𝗔 𝗔 𝗗𝗜𝗢𝗦, 𝗖𝗢𝗡 𝗧𝗢𝗗𝗢 𝗘𝗟 𝗔𝗟𝗠𝗔 Estamos convocados a la caridad. Nada somos sin su labor habitual, de plantarla y replantarla a diario. Es nuestra vocación por dignidad, y nuestra evocación por rectitud. Quien ama tiene el don del gozo, la firme alegría de la expe...