Locas, unidas y orgullosas: activismo neurodivergentes
𝙇𝙪𝙞𝙨𝙖 𝘿𝙂 𝘾𝙖𝙨𝙩𝙚𝙡𝙖𝙯𝙤, 𝗗𝗮𝗻𝗶𝗲𝗹𝗮 𝗥𝗲𝘀é𝗻𝗱𝗶𝘇 𝗤𝘂𝗶𝗿𝗼𝘇 y 𝘿𝙞𝙖𝙣𝙖 𝙄𝙨𝙡𝙖𝙨.CIUDAD DE MÉXICO.– Lourdes Arellano recibió su diagnóstico de autismo a los 21 años. La noticia fue una respuesta tardía a toda una vida llena de preguntas, violencia y críticas que dañaron su autoestima. Lo que podría parecer una etiqueta limitante se ha convertido en una herramienta para transformar su vida. Como ella, miles de mujeres en México y en América Latina se enfrentan a un sistema clínico que las invisibiliza, las diagnostica erróneamente e incluso las infantiliza, dejando entrever una medicina diseñada por y para los hombres. En el marco del 8M, el colectivo Locas, unidas y orgullosas, integrado por mujeres neurodivergentes, reiteró sus exigencias por la igualdad y el reconocimiento de su discapacidad psicosocial, así como el fin del sesgo de género en la salud. Lo que comenzó en 2023 como un grupo de apenas 20 m...